El emprendedor
ante la vía FOMECC


Metodología de trabajo
El Programa FOMECC acompaña al emprendedor cultural y/o creativo desde que éste descubre la existencia del Programa hasta que su proyecto alcanza un desarrollo determinado y garantías de perdurabilidad.

Convocatorias

El proceso de convocatorias tiene por objetivo la selección de los proyectos de emprendimiento que ingresan periódicamente en el Programa. Cada convocatoria consta de dos etapas:

· Sensibilización. Por medio de talleres, seminarios y otros eventos, se introduce el sector artístico y cultural de la ciudad al potencial que representa el emprendimiento cultural.

El objetivo es motivar a los asistentes para su participación en la selección de ideas de negocio, que generalmente sigue a las fases de sensibilización.

Dado que estos encuentros implican la participación directa de los convocados, se convierten en espacios de debate que permiten la actualización de información, la identificación de necesidades y la captación de las expectativas del sector cultural y creativo.

· Selección de ideas de negocio. Una vez finalizadas las jornadas de sensibilización, el Programa procede a seleccionar las ideas de negocio a las cuales ofrecerá su proceso de acompañamiento.

Los plazos y fechas para esta etapa están previamente determinados y son dados a conocer por los medios de difusión del Programa, tales como página Web, trípticos o boletines electrónicos.

Asesorías

Constituyen la etapa formativa del Programa. Los emprendedores reciben capacitación en temas básicos empresariales para, a continuación, iniciar un contacto personalizado con un asesor. Las asesorías se articulan en dos fases:

· Asesorías grupales. Los emprendedores seleccionados en una convocatoria ingresan en una fase de asesoría grupal sobre aspectos básicos del emprendimiento. Esta fase tiene una intensidad de unas 60 horas de formación.

· Asesoría y gestión del proyecto empresarial. Una vez el proyecto empresarial ha cumplido la formación básica o ha demostrado tener los elementos para obviarla, comienza la etapa de asesoría y gestión por parte de un experto que, junto con el emprendedor, define las áreas a fortalecer e inicia las gestiones necesarias para la consolidación y puesta en marcha de lo que hasta este momento era tan sólo una idea de negocio.

Esta fase exige especial participación y proactividad del equipo emprendedor, ya que en cada encuentro con el asesor se asumen unas tareas específicas y progresivas de cuyo cumplimiento dependerá el éxito y la rapidez del proceso.

El asesor está capacitado para acompañar al proyecto empresarial en aspectos como: estructuración adecuada de la idea de negocio; asesoría para participar en concursos, convocatorias, eventos, ferias, etc. o búsqueda de fondos de capital o de contactos con empresas o entidades con las cuales relacionarse comercialmente.

Gestión empresarial-incubación

En esta etapa de acompañamiento se realizan labores de incubación para las empresas que, durante el proceso, han alcanzado una etapa de desarrollo determinada.

Dichas labores consisten en llevar a cabo las gestiones necesarias para la concretización de negocios, la participación en convocatorias y la vinculación a redes y cadenas productivas, así como en la realización de asesorías especializadas de acuerdo a las necesidades concretas de las empresas, entre otras.

Resultados en tres pasos: Impementación, Consolidación, Salida al mercado